Índice
- Psicología de la educación…….07:24
- Triple finalidad……….19:05
- Diferencias entre la psicología y la psicología de la educación…..28:20
Psicología de la educación
[07:24] Hoy en día aún no existe un consenso absoluto sobre una única definición o visión de la psicología educativa. Se han utilizado varias denominaciones, tales como psicología en educación, psicología educacional o psicología en contexto escolar, y cada una de ellas conlleva sus propias implicaciones, significados y funciones.
En el caso particular de Chile, a pesar de los esfuerzos del Ministerio de Educación para definir las funciones del psicólogo dentro de los establecimientos educacionales, en la práctica, estos roles siguen siendo bastante difusos. A menudo, el psicólogo educativo actúa como una especie de “comodín”, encargándose de resolver una serie de problemas emergentes, desde conflictos interpersonales entre estudiantes, hasta problemas de rendimiento académico y de convivencia escolar entre el personal docente, e incluso apoyando en el proyecto educativo del establecimiento.
En la psicología educativa, hay consenso en que se toman conceptos y principios teóricos de la psicología y se aplican en una práctica educativa. Sin embargo, aún no está claro cómo se deben aplicar estos conceptos y principios en la práctica. ¿Debería el psicólogo actuar como un psicólogo clínico dentro de un establecimiento educativo? ¿O debería asumir el papel de un psicopedagogo o de un educador diferencial, aunque estos roles no formen parte de su formación y competencias profesionales? Estas son algunas de las cuestiones que todavía requieren un debate y una clarificación más detallada en la psicología educativa.
Triple finalidad
[19:05] La psicología de la educación tiene tres objetivos principales:
Contribuir a la elaboración de teorías que expliquen los procesos de aprendizaje: A lo largo del tiempo, hemos transitado por distintos modelos de aprendizaje, desde el conductismo hasta el cognitivismo, pasando por el constructivismo y, en la actualidad, incluso considerando cómo el neurodesarrollo influye en estos procesos. También se han aportado propuestas como el aprendizaje basado en la experiencia.
Desarrollar programas o modelos de intervención: Estos se orientan hacia la acción en el fenómeno educativo, con una finalidad específica de poner en práctica los componentes que emergen de estas teorías. No solo sirve investigar, sino que es fundamental adaptar y personalizar un programa de intervención para un estudiante que tenga un diagnóstico específico, una condición particular o una realidad familiar determinada. El objetivo es diseñar un proyecto de intervención que sea personalizado, ininterrumpido y que garantice avances para lograr un proceso de adaptación y aprendizaje significativo.
Implementar prácticas educativas que sean coherentes con las teorías con las que trabajamos: Esto implica considerar aspectos como las emociones, las motivaciones personales y los recursos psicológicos individuales en el proceso educativo. De esta manera, aseguramos que la teoría y la práctica en la educación se encuentren alineadas.
Diferencias entre la psicología y la psicología de la educación
[28:20] Si bien existen diversas perspectivas, se puede hacer una distinción importante en este contexto: la psicología en términos generales se ocupa de las leyes universales del comportamiento humano y se podría asumir que “los seres humanos son así, por lo tanto, en las escuelas ocurre lo mismo”. Sin embargo, la psicología de la educación toma estas leyes de la psicología humana y las enfoca en cómo estos procesos psíquicos rigen el aprendizaje escolar.
Por ejemplo, podríamos considerar las etapas del desarrollo desde varias teorías: la psicosocial, la psicosexual, la del desarrollo de la inteligencia o la del desarrollo moral. Todos estos aspectos influyen en el proceso de aprendizaje, reconociendo además la sensibilidad de la etapa escolar en la construcción de la personalidad.
En este período, los niños invierten toda su energía en aprender. ¿Por qué aprenden? Porque desde su propio psiquismo humano se genera el concepto de competencia. Por lo tanto, los niños empiezan a definirse en relación con los demás en función de lo que saben, hacen y logran: “Soy el más rápido de mi clase”, “Soy el mejor en matemáticas” o “Soy el peor en educación física”. Estas afirmaciones, aunque parezcan triviales, pueden influir en su autoestima y determinar características de su personalidad más adelante.
Por lo tanto, la psicología de la educación no es simplemente la psicología general aplicada a los problemas educativos. Es una disciplina que se centra en la psicología humana, pero la contextualiza específicamente en el aprendizaje escolar. Desde la psicología de la educación, tenemos un objeto de estudio específico que no es general, y contamos con nuestros propios métodos y marcos conceptuales. En consecuencia, tenemos una teoría separada pero con un carácter aplicado.
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